El sí que no di

29 Ago

Es sentirse jodidamente estúpida. Es preguntarse porqué dije «no» en vez de «». Aunque en realidad nunca salió la negativa de mi boca, con mis actos le di de entender que jamás pasaría.

Y ahora. Oh, sí, ahora; ahora que miro detenidamente me doy cuenta que sólo hago cagadas cuando se trata de esa pequeña palabrita que me jode la vida.

Amor.

Y es que soy compleja. Quizá anormal para el resto. Sólo sé que me cuesta horrores decidirme antes de dar un paso.

En este caso, el cual tiene nombre (y uno muy bonito), lo dejaremos en el anonimato y le llamaremos «mi quizás…»

Mi quizás es de esos chicos lindos que no saben muy bien qué decir, pero que al final de cuentas, lo dicen. No se callan cuando respecta a lo que sienten. Y eso, tal vez me asustó.

Comencé a evitarlo. Ya no charlábamos como antes y estoy tan segura que se dio cuenta de ello. Porque un día, sólo me sonrió y obviamente no insistió en sacarme conversación.

Desde entonces, me sentí un poco aliviada; pero tenía una sensación inquieta en mi estómago. No sé si les habrá pasado alguna vez que tienen el presentimiento que metieron la pata, o que hicieron lo que no debían sólo por cobarde.

Cobardía.

Esa soy yo. Qué mejor ejemplo de ser una completa pendeja que yo misma. Aunque me anima el saber que deben haber réplicas de mi por alguna otra ciudad, pueblo o provincia. Otra pobre piba que se está comiendo las manos de bronca.

No sé por qué. No entiendo qué mierda me pasó como para no notarlo. Porque hoy en día, exactamente ésta tarde, me le quedé mirando y noté que su sonrisa es simple pero encantadora y por más animo de mierda que uno tenga, te hace sonreír instantáneamente.

Sus ojos marrones, no dicen mucho, ni su cuerpo es perfecto o ideal como los hombres audaces, resueltos y varoniles que inundan mis libros.

No. Él es normal. Él encaja perfectamente en el mundo real en el que vivo pero… lo hace especial, lo vuelve ideal.

Es entonces que me lamento tanto.

Arrepentimiento.

Es la peor parte del día. Cuando él se va y saluda (con normalidad) a todo el mundo. Y yo, soy parte de eso: de todo el mundo.

Ya no soy especial. Ya no para él.

Y duele. Jodidamente.

Porque soy yo ahora la que está queriendo con el alma decir algo inteligente o estúpido para llamar su atención. Para que me mire de nuevo como antes, me diga esas palabras hermosas que sólo guardaba para mí y yo esta vez, con total decisión, le daría todos los sí que he guardado.

Sólo para él.

Pero eso se vuelve utópico cuando comenta (al aire y todos los que le prestan atención) que se ha casado.  O se ha juntado. Da igual, la cosa es que está viviendo con alguien más.

No me siento triste, sólo pelotuda.

Anuncios

2 comentarios to “El sí que no di”

  1. ✎ Soul Kwonnie ♪ (@SolBronte) 11 agosto, 2012 a 2:56 #

    OMG … morí con este. Lo adoré.

    • Diivaa 11 agosto, 2012 a 3:04 #

      Experiencias propias XDD Jodidas experiencias lol
      Gracias por leer mi Solcis ♥

¿Comentarios? :)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: